sábado, 26 de mayo de 2007

Nada

Desde que comencé con esto de escribir en el blog (ahora también en éste) sucede que todo el día estoy pensando en que escribiré y hago monólogos de lo que escribiré, al final del día nunca escribo nada porque no tengo ningún tema maduro. Quiero escribir reflexiones, buenas historias o anécdotas... ¡Se me olvidaba que soy libre de escribir lo que quiera! no tengo por qué fijarme en que estoy harto de esas personas que se creen superdotados de la literatura, pero lo único que hacen es usar frases que en el intento de mostrar el gran trabajo de elaboración quedan en rebuscadas, es entonces cuando recuerdo a Saramago en su libro "La Caverna":

Marta sale del cuarto y va pensando Duerme, he aquí una palabra que aparentemente no hace más que expresar la verificación de un hecho, y con todo, en seis letras, en dos sílabas, fue capaz de traducir todo el amor que en un cierto momento puede caber en un corazón humano. Conviene decir, para ilustración de los ingenuos, que, en asuntos de sentimiento, cuanto mayor sea la parte de grandilocuencia, menor será la parte de verdad


Por el simple hecho de escribir sobre recuerdos, amores y desamores, etc. en renglones que no ocupan toda la hoja, ¡claro! adivinaron: eso es un poema... no sean así de exigentes, por favor tomen en cuenta que la métrica, la rima y el ritmo no significan nada cuando se abre el corazón.

Como decía estoy harto de los pseudo artistas literarios, pero al final ellos son los que están encerrados en su mundo, mientras no me quieran meter a ese mundo estoy bien, si sucede que me quieren imponer ese mundo es otra cosa (pero no voy a hablar más del tema).

Termino haciendo dos cosas.Primero recomiendo a dos personas que conozco cara a cara y escriben muy bien: Sujey de cuyo blog me declaro fan; e Israel, no tiene blog, pero las opiniones que escribe en los blogs (mio y de Sujey) me encantan.
En segundo lugar cito a Pla, es como quiero terminar este "post".

Y es que ya estamos hartos de estar en contra: de ir a ver "pelis" en contra, de ir a "manis" en contra, de ir a movimientos en contra... a partir de ahora estaremos a favor, a favor hasta de ir en contra.

Albert Pla "Mañana lo dejo"

1 comentario:

Unknown dijo...

¡Guau! Una sincera y entusiasta declaración de libertad. Celebro contigo el espíritu rebelde de una pluma que busca su autenticidad.

Estoy de acuerdo contigo (y a la vez con Saramago): vale más cifrar los sentimientos en palabras sencillas, y a veces hasta en silencios (de esos silencios que significan mucho, como los que Neruda invoca todo el tiempo en "Me gustas cuando callas", que en rebuscados discursos que terminan por entorpecer la intención de la palabra literaria. Y digo "palabra literaria" con toda malicia: porque si uno no distingue entre lo que es el escribir propio del poeta, del literato, del novelista, en fin, del espíritu que lleva en la joroba de la pluma un sentimiento que descargar, si uno no pone el punto final en el borde del corazón y la lujuria (después de todo, el artista es la figura del loco "ecstatikós" por excelencia), uno termina escribiendo filosofía o cosas peores.

No, no es la parte en que solicito el perdón y la piedad de los de mi gremio o apelo a la bondad de sus grandes intelectos. Existe esa mala filosofía que amordaza la vitalidad de la vida y la quiere ver reducida a categorías inexpresivas. Dilucidar los recovecos del alma humana -lo dice mi colega Savater- es una tarea para artistas.

El alma termina donde se pone fin a la palabra. Ya lo dijiste bien: si lo que se dice está sobrecargado de grandilocuencia, sonará como un bullicio incomprensible, un tumulto o un balbuceo, y no relfejará la verdad del corazón. Después de todo, para eso estamos todos aquí; queremos ser escuchados, leídos, votados, celebrados, apoyados, corregidos, aumentados... en una palabra: comprendidos.